lunes, 14 de marzo de 2022

Conoce las sorprendentes e inspiradoras historias de las “mujeres con barba”

 Se llaman a sí mismas mujeres barbudas y algunas están dejando de esconder sus pelos en la cara y han empezado a compartir sus experiencias.


Son activas en redes sociales e incluso han creado colectivos para visibilizarse.

En BBC Mundo hablamos con dos de ellas para entender cómo ha sido su proceso de aceptarse con barba y cuál ha sido su relación con las explicaciones que da la medicina a sus vellos faciales.

Estos son sus relatos:


LUTA: Me llamo Luta Cruz. Nací en Chile, soy mujer, afro, compongo canciones, canto y soy peluda.


Muy peluda.

Me salen pelitos hasta en los dedos de las manos.

Me hice consciente de mis pelos por primera vez cuando me aparecieron las patillas. Me empezaron a crecer bastante cuando tenía como 11 años.

Mi mamá me llevó a la casa de una amiga de ella para que me depilara con cera.

Creo que quería protegerme porque yo ya era, digamos, rara: era una niña afro en Chile y ahora, además, tenía pelos en la cara.

ANA: Yo soy Ana Dino. Soy mujer, ilustradora y artista visual. Soy de México y tengo barba.

A los 13 años yo no había notado mi barba, cuando un chico me dijo que yo le gustaba, pero que tenía mucho vello.

No le hice mucho caso al tema hasta que en la secundaria se me empezaron a notar más los pelos y la gente me empezó a señalar.

Me sentí la más peluda de todas y decidí depilarme.

Cada día me quitaba los pelos con pinzas lo más que pudiera y después me pasaba un rastrillo (cuchilla de afeitar), pero como pasa con la barba de los hombres, quedan unos puntitos negros que yo me sacaba pellizcándolos.

Después me tenía que poner hielo porque quedaba muy inflamada y encima me ponía maquillaje.


LUTA: Con mi mamá pensamos en una solución más permanente. Ella juntó dinero para hacerme una depilación con láser.

Durante seis meses me sometí a un tratamiento en el que me metían una aguja diminuta en cada poro para quemar la raíz y luego sacar el pelo con pinzas.

Fue horrible.

Terminé con la cara muy hinchada, roja. También me dio mucha alergia.

Al final el láser redujo un poco el volumen, pero los pelos seguían apareciendo.

Intenté la cuchilla de afeitar, pero tampoco funcionó. Me irritaba y duraba muy poco sin pelos.

Me tocó recurrir a la cera y a las pinzas.

Una vez a la semana me depilaba todo el cuerpo y un día de por medio la cara.


ANA: Cuando yo salía de paseo con amigos tenía que llevar escondido todo un kit de "supervivencia": la lámpara, el espejo, las pinzas, la cera, el maquillaje.

No le contaba a nadie sobre mi barba y mi rutina de depilación. Viví por muchos años con vergüenza y buscando ocultarla.

LUTA: Vi a un médico por primera vez a mis 13 años. Era ginecólogo, me diagnosticó con ovarios poliquísticos y me explicó que eso causaba exceso de vello.

Me dijo que tenía algo llamado hirsutismo y me recetó pastillas anticonceptivas de manera indefinida.


El hirsutismo es una dolencia que afecta principalmente a mujeres y y resulta en un crecimiento excesivo de vello oscuro o grueso en un patrón similar al de los hombres, sobre todo en la cara, el pecho y la espalda.

El desarrollo del pelo tiene varias etapas.

Una de ellas es la anágena, que es cuando se da el crecimiento rápido y el pelo adquiere madurez y un tono más oscuro.

"La prolongación de esa fase es lo que nosotros identificamos como hipertricosis o como hirsutismo", explica la doctora Viviana Felizzola, especialista en medicina Interna y Endocrinología.

El hirsutismo se puede presentar por diferentes razones.

"Hay dos causas principales: el aumento en la producción de hormonas masculinas (andrógenas), como la testosterona, y el aumento en la sensibilidad de la piel a estos andrógenos", indica Felizzola, quien también es miembro de número de la Asociación Colombiana de Endocrinología.

"Pero también puede haber problemas metabólicos asociados e incluso hay un hirsutismo que es de causa desconocida y ocurre casi en el 5% de los casos", agrega la especialista.


LUTA: Durante diez años tomé las pastillas anticonceptivas, pero los pelos siguieron igual.

Cuando cumplí 25 decidí buscar una solución definitiva. Estaba cansada.

Una cita médica me llevó a la otra, hasta que llegué a una consulta en endocrinología.

Me hicieron varios exámenes y me dijeron que el diagnóstico de mis 13 años no coincidía. No tenía ovarios poliquísticos.

Había tomado pastillas que no necesitaba.

Pensaron, entonces, que tenía Hiperplasia Suprarrenal Congénita (HSC).

Recuerdo que pensé: Dios mío, ¿qué es esto? Me voy a morir, me va a dar algo… Por qué ese nombre tan largo.

Me hicieron muchos exámenes de laboratorio.

Al final me encontraron sana.


Hiperplasia Suprarrenal Congénita:

Es un trastorno genético que afecta a las glándulas suprarrenales, un par de órganos del tamaño de una nuez ubicados encima de los riñones, que producen hormonas que ayudan a regular el metabolismo, el sistema inmunitario, la presión arterial y otras funciones esenciales.

Entre las hormonas que elaboran se encuentran andrógenos como la testosterona.


ANA: Cuando cumplí 26 años fui a un concierto de Lxs Krudxs Cubensi, un grupo de hip hop cubano del que hace parte Odaymara.

Tiene una barba como la mía y en el concierto compartió un poema. Creo que termina diciendo: "Si ser mujer es rasurarse la barba, entonces no soy mujer. Pero sí ser hombre es tener mucha barba, tampoco soy un hombre".

Yo empecé a llorar en la mitad del concierto. Fue muy fuerte para mí.

Hasta ese momento los únicos referentes que tenía eran desde la humillación. Las mujeres "exóticas" que habían hecho parte de circos o fueron exhibidas en museos.

Pero ese día, por primera vez, veía a una mujer empoderada en un espacio público.

Empecé a pensar que yo también podría dejármela.

LUTA: Dejarme los pelos también era un tema con mis parejas.

Tuve un novio que se preocupaba porque sus amistades podían llegar a pensar que yo era trans o travesti.

Siempre evitaba las caricias en la cara. No las permitía por miedo a que sintieran los vellos.

Eso provocaba que tuviera una personalidad más retraída, con menos confianza en mí misma, menos autoestima, con menos entendimiento de quién era yo como mujer.

Me fui cansando y empecé a contarle a las personas cercanas. Fue como un primer paso para empoderarme con este tema.

ANA: Cuando ocurrió el terremoto de 2017 en México yo llevaba varios días sin salir de casa porque estaba editando un video. Y no me había depilado.

Ese día todo fue caos. Alrededor de mi casa se perdieron muchas edificaciones.

Ver todo destruido me dio perspectiva, entendí que no podía vivir escondiéndome más. Empecé a dejarme crecer la barba.

No fue nada fácil, yo misma me sorprendí al verme.

Algo que me ayudó muchísimo fue pintármela.

Estuve varios años con la barba rosa y eso trastocaba mucho más. Me veían y era como "¡ah! no solo tiene barba sino que le gusta".


LUTA: Cuando llegó la pandemia y tuve que estar encerrada, decidí parar de depilarme la cara. Al fin y al cabo no me iba a ver con nadie.

A la semana ya tenía barba, nunca la había visto completa y ya no me molestaba.

Entendí que al dejarme los pelos tenía una mejor calidad de vida. Empecé a aceptarme como mujer con este cuerpo peludo.

El salto definitivo vino cuando grabé un video para redes sociales. Tenía mucho miedo, pero igual lo hice.

Lo vio muchísima gente y me decían de todo, desde que no me cuidaba y por qué no iba al médico, hasta preguntarme si estaba enferma o era trans.

También había gente que me apoyaba.

Pasé por muchas emociones. Primero sentí miedo, después sentí pena, luego rabia. No entendía por qué la gente opinaba tanto.


Hasta que empecé a tomarlo como algo positivo.

Pensé que la gente que opinaba no sabía quién era yo. Pensé que opinaban porque las mujeres barbudas somos especiales.

Desde entonces muestro que las mujeres barbudas no solamente somos mujeres peludas, sino que somos muy valientes porque hemos pasado toda la vida escuchando a otros opinar sobre nuestro cuerpo, a médicos decirnos que estamos enfermas solo porque nos salimos de un estándar.


Qué ofrece la medicina

Una de las dificultades para tratar el exceso de vello es que está asociado a hormonas que no se pueden medir, como la dihidrotestosterona, y a la sensibilidad androgénica de la piel, que tampoco es medible, explica la doctora Felizzola.

A las mujeres que presentan hirsutismo se les suelen recetar fármacos que ayudan a disminuir la cantidad de andrógenos.

Pero no es una solución definitiva, ya que que la sensibilidad androgénica es tan alta en la piel que es muy difícil contrarrestar sus efectos.

Además, hay que considerar los efectos secundarios que tienen muchos medicamentos.

"Las pastillas anticonceptivas, por ejemplo, pueden hacer que se reduzca la libido", puntualiza la experta.


ANA: Lo realmente traumático para mí ocurrió cuando en un momento empecé a tener vómitos incontrolables.

Terminé en un hospital público muy bueno, pero cuando me vieron asumieron de inmediato que mi barba era la enfermedad y que los síntomas que estaba presentando seguro tenían que ver con eso.

Me remitieron a endocrinología y me sometieron a muchos exámenes, pero no mostraban nada concluyente. Fue ahí cuando diagnosticaron erróneamente con HSC.

Con la pandemia todo fue peor.

Mi condición gástrica empeoraba. Estaba muy débil, casi desnutrida, pensé que iba a morir. Alguien cercano decidió publicar mi caso en redes sociales.

Para mi sorpresa la publicación despertó la solidaridad de la gente y entre varías personas donaron el dinero para que pudieran atenderme en un hospital privado.

Finalmente, y después de casi dos años desde que me vieron por primera vez, tuve cita con un gastroenterólogo.

Me diagnosticó con Síndrome de Vómito Cíclico, me recetó una pastilla y volví a vivir.

Si los médicos que me vieron por primera vez no se hubieran obsesionado con mi barba, seguramente me habrían diagnosticado a tiempo.

Me sentí muy discriminada.

LUTA: Yo esperaba que el bullying parara cuando fuera adulta, pero solo aumentó.

No importa si te dicen fea, no importa si te dicen que no eres atractiva o cualquier cosa que te pueden decir.

Lo más difícil es que te digan que eres un hombre.

Duele que te vengan a decir quién eres tú, cuando tú ya sabes quién eres.

Es difícil que vengan a cuestionar tu género.

En la época en que vivimos es todo tan mediático, es todo tan rápido, que si uno no da una buena respuesta pueden acabar con tu vida.

ANA: No es casual que las mujeres que están logrando hacer visibles sus barbas sean mujeres que están en el ámbito artístico.

Si vas a una oficina a trabajar con falda no puedes tener tus piernas peludas. No está escrito ni es una ley, pero hay sanción social.

Yo con mi barba creo que no podría ser abogada o financiera, no se me permitiría.

Al final la depilación para las mujeres no es una elección, es una obligación, y nuestros cuerpos con pelo son patologizados todo el tiempo.

LUTA: A las niñas de 13 años que empiezan a tener vellos y barba les diría que lo más importante es cómo una se siente.

Los pelos no se van a ninguna parte, así que lo mejor es entender que las otras personas no siempre van a comprender quiénes somos las mujeres barbudas, las mujeres peludas.

Y que siento que una de las pequeñas misiones que podemos tener es simplemente visibilizarnos.

ANA: Yo le diría a las jóvenes que la que está mal es la sociedad y no ellas. Y si a alguien no le gusta pues es problema de esa persona.

La barba no es una enfermedad.


Fuente BBC Mundo

Tu cuerpo experimenta estas cuatro fases al ponerte la vacuna contra el covid 19

 "No conocemos los efectos secundarios a largo plazo de las vacunas contra la covid". Es un mensaje que todavía es habitual ver compartido en internet.


Pero, en realidad, un año se considera un "plazo largo" en lo que respecta a la seguridad de las vacunas.

Son ya más de 14 meses desde que se comenzaron a administrar las primeras dosis y más de 12 desde que se empezaron a distribuir vacunas bajo el esquema Covax, con el que la Organización Mundial de la Salud (OMS) busca una distribución equitativa de las mismas entre los países menos desarrollados.

Los científicos dicen, pues, que es tiempo más que suficiente para que surjan los efectos secundarios.


Y es que, aunque las vacunas contra la covid son relativamente nuevas, los procesos que se desencadenan en tu cuerpo no lo son tanto.


Comprender cómo estimulan el sistema inmunológico puede ayudarnos a saber qué tan rápido podemos esperar tener reacciones negativas.

A continuación, te contamos cuáles son las fases que experimenta tu cuerpo después de recibir la vacuna contra la covid y los plazos de tiempo que debes tener en cuenta.


1. Después de 15 minutos

Un pequeño grupo de personas tendrá una reacción alérgica a los ingredientes inactivos de la vacuna, y esto ocurrirá dentro de los 15 minutos posteriores a su recepción.

Para todos los demás, los efectos secundarios son el resultado de que el cuerporeaccione a la vacuna en sí, o a los anticuerpos que hace que tu cuerpo produzca.


2. Fase innata: después de algunas horas

La fase innata, en la que el cuerpo reacciona a la vacuna en sí, comienza casi de inmediato.

Tu cuerpo reconoce a un invasor y lo ataca con células inmunitarias, las armas que usaría contra cualquier virus o bacteria.

Sabemos que cualquier reacción asociada con esta fase ocurrirá en cuestión de horas o en un par de días, incluidos los efectos secundarios más comunes: dolor en el brazo, fiebre y otros síntomas leves similares a los de la gripe.

Un efecto secundario mucho más inusual que se ha relacionado con las vacunas de ARNm de Pfizer y Moderna, la miocarditis o inflamación del corazón, también ocurriría en esta fase.


Aunque la causa exacta de la miocarditis no se comprende por completo, sabemos que la inflamación es una de las respuestas del cuerpo a una infección o lesión.

La miocarditis inducida por vacunas generalmente es leve y mejora por sí sola o con medicamentos antiinflamatorios básicos como el ibuprofeno.

3. Fase adaptativa: después de 10 días

La fase innata inicia la segunda parte de tu respuesta inmunológica: la fase adaptativa, en la que tu cuerpo comienza a producir células que están diseñadas específicamente para combatir el virus objetivo.

Esta fase comienza después de unos 10 días, por lo que la vacuna tarda ese mismo tiempo en comenzar a tener algún efecto para protegerte contra la covid.

Tu cuerpo bombea nuevas células inmunitarias, en una respuesta que alcanza su punto máximo después de aproximadamente dos semanas y se desvanece después de unos 28 días.


Un efecto secundario muy inusual pero grave relacionado con la vacuna de AstraZeneca, un tipo específico de coágulo de sangre, ocurre durante esta fase y está relacionado con los anticuerpos producidos por el sistema inmunitario en respuesta a la vacuna.

Es por eso que la mayoría de estos raros coágulos han ocurrido dentro de las cuatro semanas posteriores a la vacunación.


4. A los 28 días

Una vez que la fase de adaptación desaparece, después de aproximadamente un mes, quedan células de memoria en tu cuerpo que te brindan protección durante meses o años después de la exposición inicial, pero no ocurre ninguna respuesta nueva, explica la doctora Victoria Male, inmunóloga reproductiva en Londres.

Entonces, dice Male, si no has tenido una reacción después de los primeros meses, es muy poco probable que algo que suceda después de eso sea causado por la vacuna.

Nunca existe una garantía del 100% con nada en medicina, por eso no podemos decir que es completamente imposible que suceda, pero los científicos no recuerdan una sola vacuna en la historia en la que hayan surgido nuevos efectos secundarios más de seis meses después.

"La historia de las vacunas nos asegura que la mayoría de los efectos secundarios ocurren a las pocas horas de recibir la vacuna, y los efectos secundarios raros ocurren dentro de días o semanas", explica Jeffrey Mphahlele, un destacado investigador sudafricano de enfermedades infecciosas.


¿Identificaremos algún efecto nuevo?

A partir de nuestra comprensión de cómo funciona el sistema inmunitario recopilada a lo largo de siglos de conocimiento, sabemos que es muy poco probable que una persona que no haya tenido una reacción a la vacuna en los primeros meses tenga nuevos efectos secundarios después.

Pero, ¿es posible que los efectos secundarios que ya han ocurrido pasen desapercibidos y puedan salir a la luz en los próximos años?

Países de todo el mundo han implementado sistemas para monitorear los efectos secundarios y compartir esa información entre ellos.

Estos sistemas lograron detectar tanto los coágulos de sangre como la miocarditis que ya mencionamos, a pesar de ser extremadamente inusuales, con solo un puñado de casos por millón de dosis.

Si bien es probable que los síntomas más leves, como dolor en el brazo o aumento de la temperatura, no se notifiquen significativamente, los efectos secundarios más graves se registran minuciosamente, dice la doctora Male.


Además, hay otros estudios importantes sobre la seguridad de las vacunas que no se basan en que las personas informen sobre sus propias experiencias, como el Vaccine Safety Datalink (el proyecto Enlace de Datos sobre la Seguridad de las Vacunas), en Estados Unidos.

Puesto que esperamos que los efectos secundarios surjan con relativa rapidez, tal vez una cosa más relevante a tener en cuenta, en lugar de cuánto tiempo ha pasado, es cuántas dosis se han administrado, sugiere el doctor Chandrakant Lahariya, epidemiólogo en Delhi, India.

"Se han administrado miles de millones de dosis, por lo que cualquier efecto secundario que aún no se haya visto sería más inusual que uno en mil millones", dijo.

Sin embargo, los sistemas médicos de todo el mundo siguen buscando efectos secundarios, agrega Lahariya.

De hecho, si bien todas las vacunas han completado las tres fases esperadas de los ensayos que generalmente se llevan a cabo antes de ofrecerse al público en general, todavía se están monitoreando cuidadosamente hasta al menos 2023, para asegurarse de que se detecten incluso los eventos más raros.

Finalmente, cabe recordar que la seguridad en la medicina consiste en equilibrar riesgos y beneficios.

Toda la evidencia sugiere que los riesgos generales de contraer covid son muchas veces más altos que cualquier riesgo de la vacuna.


Fuente BBC Mundo

domingo, 13 de marzo de 2022

La piedra asesina de Japón de partió en dos y hay temores por el espíritu maligno que habita en su interior

 Según la creencia, la roca volcánica mata a quien entre en contacto con ella a causa de una antigua maldición.

Una legendaria roca volcánica conocida como la “piedra asesina” en Japón, amaneció este lunes partida por la mitad, un hecho inexplicable que desató todo tipo de premoniciones sobre el espíritu maligno que supuestamente habita en su interior.

La piedra asesina lleva ese nombre porque según la mitología que rodea a la Sessho-seki , o piedra asesina, el objeto contiene el cadáver transformado de Tamamo-no-Mae, una hermosa mujer que había sido parte de un complot secreto tramado por un señor de la guerra feudal para matar al emperador Toba, que reinó desde 1107-1123.


Cuenta la leyenda de la piedra asesina que su verdadera identidad era una malvada zorra de nueve colas cuyo espíritu está incrustado en el trozo de lava, ubicado en un área de la prefectura de Tochigi, cerca de Tokio, famosa por sus aguas termales sulfurosas.

La separación en dos partes casi iguales de la piedra asesina, que se cree que ocurrió en los últimos días, asustó a los usuarios en las redes sociales que notaron que, según el folclore, la piedra arroja continuamente gas venenoso, de ahí su nombre.

Si bien se dice que la piedra asesina fue destruida y su espíritu exorcizado por un monje budista que dispersó sus piezas por todo Japón, muchos japoneses prefieren creer que su hogar está en las laderas del monte Nasu.

Los visitantes del área, un lugar turístico popular, retrocedieron horrorizados el fin de semana después de que los testigos publicaran fotos de la piedra fracturada, un trozo de cuerda que había sido asegurado alrededor de su circunferencia y que yacía en el suelo.


“Siento que he visto algo que no debería verse”, dijo un usuario de Twitter en una publicación que atrajo casi 170.000 me gusta.

Mientras que otros especularon que el espíritu demoníaco de Tamamo-no-Mae había resucitado después de casi 1.000 años, los medios locales dijeron que aparecieron grietas en la roca hace varios años, lo que posiblemente permitió que el agua de lluvia se filtrara y debilitara su estructura.

La piedra asesina, que fue registrada como sitio histórico local en 1957, fue mencionada en la obra seminal de Matsuo Basho The Narrow Road to the Deep North, y ha inspirado una obra de teatro Noh, una novela y una película de anime.


Masaharu Sugawara, el jefe de un grupo local de guías voluntarios, le dijo a Yomiuri Shimbun que era una “lástima” que la piedra se hubiera partido porque era un símbolo del área, pero estuvo de acuerdo en que la naturaleza simplemente había seguido su curso.

Los funcionarios del gobierno local y nacional se reunirán para discutir el destino de la piedra, según Shimotsuke Shimbun. El periódico citó a un funcionario de turismo de Nasu diciendo que le gustaría ver el Sessho-seki restaurado a su forma original, presumiblemente con su habitante demoníaco sellado dentro.


Fuente Infobae

Conoce por qué tu estrés puede afectar a tu perro

 Un estudio enfocado en la personalidad de varios perros y sus amos, así como de sus niveles de cortisol, ha concluido que el estrés a largo plazo en los dueños de perros tiene un efecto directo sobre sus mascotas.


El contagio emocional y el reflejo de estados de ánimo entre dos o más individuos es un fenómeno que comúnmente puede apreciarse en distintas especies de animales sociales. En estas especies donde los individuos pasan gran parte del tiempo juntos, cada uno de ellos está continuamente expuesto a factores estresantes compartidos y que podrían afectar de igual manera a los distintos integrantes del grupo.


Además, dentro del rango de emociones que comparten los animales, se ha sugerido que el estrés es especialmente contagioso cuando se trata de individuos de la misma especie. Por ejemplo se ha demostrado que, cuando alumnos tienen maestros que experimentan altos niveles de estrés, estos primeros son susceptibles de presentar concentraciones más altas de cortisol -la hormona liberada ante un estímulo estresante- en el organismo.


Sin embargo el contagio emocional no solo se da entre individuos de una misma especie, sino que también se ha demostrado que puede darse entre sujetos de especies diferentes, por ejemplo, entre perros y humanos.

Una relación más cercana de lo esperado

Los perros y los humanos son dos especies sociales que comparten una relación interespecífica única como resultado de vivir en una estrecha asociación durante al menos unos 15.000 años. Como resultado de siglos de evolución el vínculo que se desarrolla entre un perro y su amo puede ser muy estrecho. Y en este sentido, gracias a las investigaciones científicas realizadas en los últimos años sabemos que. por ejemplo, los perros son capaces de detectar un ataque epiléptico o distinguir la voz de su dueño en medio del bullicio.


Ahora una nueva investigación liderada por Lina S.V. Roth del departamento de física, química y biología de la Universidad de Linköping va un paso más allá, demostrando que el estrés a largo plazo en los dueños de perros tiene un efecto directo sobre sus mascotas que se asocia con mayores niveles de estrés en estas. Los resultados del estudio titulado Long-term stress levels are synchronized in dogs and their owners y que implicó a 58 perros y sus respectivos dueños, han sido publicados recientemente en la revista Nature.


Para llevarlo a cabo, Roth y sus colegas midieron la concentración de cortisol en el cabello de 33 perros pastores de Shetland y 25 Border Collies así como el de sus amos para determinar sus niveles de estrés durante un año. Los científicos encontraron que cuando los niveles de cortisol hallados en humanos fueron altos, también se incrementaban en sus mascotas y especialmente al tratarse, en el caso de los perros, de hembras.


Esto sugiere que los niveles de estrés podrían haberse sincronizado en los perros y sus dueños, algo que se observó indistintamente en verano como en invierno, lo que sugiere que las fluctuaciones estacionales en los niveles de cortisol no afectaron la sincronización del estrés.


Los perros se parecen a sus dueños

Los autores también solicitaron a los propietarios que completaran un cuestionario que evaluaba rasgos como la excitabilidad, la capacidad de respuesta al entrenamiento o ante una agresión o el temor en los perros. Un segundo cuestionario también evaluó tanto los rasgos de personalidad como la extraversión, la amabilidad o el neuroticismo de los dueños.

Los investigadores descubrieron que las personalidades de los perros -según la clasificación de sus dueños- no tenían ninguna relación con los niveles de cortisol hallados en el cabello de sus dueños. Sin embargo, ciertos rasgos de la personalidad de los dueños como el neuroticismos si que se relacionaron con un aumento en los niveles de cortisol de los perros. "Esto sugiere que los perros pueden reflejar el nivel de estrés de sus dueños en lugar de que los dueños respondan al estrés en sus perros" declara Roth. Los hallazgos proporcionan más evidencias sobre la estrecha relación entre humanos y perros, y también pueden ser relevantes para mejorar el bienestar de nuestros amigos caninos en el futuro", concluye.


Fuente National Geography 

sábado, 12 de marzo de 2022

Conoce al siguiente país que Rusia planea invadir

 La guerra ha acelerado el impulso para alinearse plenamente con Europa y Moldavia firmó una solicitud de adhesión a la UE.


No ha habido sirenas de ataque aéreo en Moldavia, ni explosiones, ni víctimas, pero ya empieza a acumularse algo de la turbulencia y la ansiedad de la guerra.


La gente intercambia mensajes nerviosos en Moldavia en las redes sociales mientras las tropas rusas avanzan por la vecina Ucrania. Algunos moldavos están haciendo acopio de divisas y elaborando planes para huir. Muchos, al ver el abrupto colapso de las vidas en Ucrania, dicen que temen la posibilidad de una catástrofe en su propio país: sólo hace falta que el presidente ruso Vladimir Putin amplíe sus ambiciones.


“Nunca se sabe lo que hay en la mente de un loco”, dijo Evgheni Liuft, de 32 años, que vive en Chisinau, la capital de Moldavia.


Dieciséis días después de un conflicto que está cambiando las alianzas y trastornando el orden mundial, las repercusiones están afectando más directamente a países como Moldavia, naciones postsoviéticas que durante años se mantuvieron en equilibrio entre Oriente y Occidente, y que ahora se están dando cuenta de que el término medio es insostenible.


En Moldavia, la guerra ha acelerado el impulso para alinearse plenamente con Europa. El jueves, el país firmó una solicitud de adhesión a la Unión Europea, en lo que su primer ministro describió como un voto por la “libertad”. Moldavia también se ha esforzado por acoger a más de 250.000 refugiados ucranianos que han cruzado sus fronteras, señaló el primer ministro. En una visita realizada el domingo a la capital de Moldavia, el Secretario de Estado estadounidense Antony Blinken calificó al país como un “poderoso” ejemplo de una democracia que avanza, no retrocede.


Pero aunque Moldavia nunca se ha sentido más cerca de Europa, tampoco se ha sentido más vulnerable ante el Kremlin. Las tropas rusas están avanzando hacia las ciudades portuarias de la costa sur de Ucrania, incluida Odessa, a 50 kilómetros de la frontera con Moldavia. Hace varios días, dirigiéndose a su consejo de seguridad, el líder autoritario de Bielorrusia,Alexander Lukashenkomostró un mapa de batalla que mostraba una flecha apuntando hacia Moldavia.


Los analistas de seguridad afirman que el lento progreso de Rusia hasta ahora en Ucrania podría reducir las posibilidades de que Putin busque ampliar la escala de la invasión. Mihai Popsoi, vicepresidente del Parlamento de Moldavia, dijo en una entrevista que los funcionarios de inteligencia no ven indicios de una amenaza directa, “aunque el mapa [de Lukashenko] podría hacer que se cuestionen mis palabras”, dijo. Aun así, dijo, todas las antiguas naciones soviéticas están inquietas. Moldavia, que permanece fuera de la OTAN y de sus garantías de seguridad, ya ha cerrado su espacio aéreo y ha declarado el estado de emergencia.


“Las cosas pueden torcerse cualquier día”, dijo Popsoi.

Hay una razón más por la que Moldavia está expuesta: se calcula que ya tiene 1500 soldados rusos dentro de sus fronteras reconocidas internacionalmente. Esas tropas –que Rusia describe como fuerzas de paz– tienen su base en una zona conocida como Transnistria, un enclave escindido que funciona en la práctica como una nación independiente, donde las autoridades moldavas admiten que no tienen ningún control.


En un canal moldavo de Telegram creado para informar sobre el conflicto en Ucrania, las autoridades moldavas se han apresurado a desmentir un rumor tras otro. No, dicen las autoridades, las tropas de Transnistria no han lanzado cohetes a UcraniaNo, las tropas de Transnistria no se han unido al conflicto.

Pero ha habido una señal legítima del potencial de tensión. Un día después de que Moldavia solicitara el ingreso en la UE, los líderes de Transnistria emitieron una declaración en la que dejaban claro que no tenían interés en seguir. Reiteraron la demanda de crear “dos estados independientes”.

Transnistria es una diminuta franja de tierra, con una población de unos 500.000 habitantes, que en un mapa parece una cresta de escamas que recorre la espalda de Moldavia. También es un lugar que habla de una estrategia que Rusia había estado utilizando antes de su invasión a gran escala de Ucrania: fomentar la influencia pro-Kremlin en las antiguas naciones soviéticas.

Transnistria nació de una breve guerra a principios de la década de 1990 en medio del colapso soviético: Moldavia quería la independencia y prohibir el ruso como lengua oficial; Transnistria quería mantener los lazos soviéticos. Pero en el largo período posterior, después de que la guerra terminara en un punto muerto, los líderes rusos, incluido Putin, han visto que les interesa ayudar a apuntalar el gobierno de Transnistria con subvenciones.

Para muchos moldavos, Transnistria se ha convertido en una cápsula del tiempo de la URSS. Es un lugar de estatuas de Lenin, banderas de martillo y hoz y arquitectura soviética en decadencia. Transnistria también ha pagado el precio de su relativo aislamiento. No reconocida por las Naciones Unidas, tiene una moneda, el rublo, que prácticamente no tiene valor fuera de sus fronteras. Las tarjetas bancarias internacionales no funcionan en los cajeros automáticos de Transnistria. Los salarios son bajos. A pesar de toda la influencia de Rusia, el mayor poder en Transnistria es una empresa monopolística, Sheriff, que opera con escasa supervisión y controla todo, desde las gasolineras hasta los supermercados y el club de fútbol.

Estas complejidades hacen más difícil determinar el papel de Transnistria en un posible conflicto. Algunos transnistrianos tienen pasaporte ruso, por ejemplo; muchos otros tienen el moldavo. La mayor parte de las exportaciones de Transnistria se dirigen a la UE. El Presidente de Transnistria, Vadim Krasnoselsky, dijo el domingo que Transnistria “no representa una amenaza militar y no tiene planes de naturaleza agresiva”.

Pero también está claro que Transnistria sigue a Rusia en minimizar la guerra, a la que Putin se ha referido sólo como una “operación militar especial”.

Los periódicos y canales de televisión de Transnistria apenas mencionan el conflicto, y la gente que vive allí ha recibido la señal de que el tema está prohibido. Este fin de semana, en un pueblo de Transnistria, tres amigos –compañeros de música– que se habían reunido para comer kielbasa y beber vodka se mostraron felices de hablar de sus familias. O de la época soviética. O de la música que tocaban: temas ucranianos, rusos y moldavos de los años setenta y ochenta. Pero se resistieron a cualquier pregunta sobre sus sentimientos respecto a la guerra o a Rusia.


“Sólo quiero la paz”, dijo el bajista.

“Soy neutral”, dijo el pianista.

Bebieron un poco más.

“Nada de política”, dijo el guitarrista, que no quiso dar su nombre.

En la capital de Transnistria, Tiraspol, un artista, Andrei Platonov, de 29 años, dijo que está en minoría: se opone vehementemente a la guerra. Dice que “odia” a Putin y que se informa sobre todo en YouTube, no en la televisión de Transnistria. Pero dijo que no se atreve a compartir sus opiniones públicamente. Dijo que carece de dinero para marcharse aunque quisiera. Hablando en inglés, Platonov comenzó a explicar lo que más temía, pero quería asegurarse de que las palabras eran correctas. Así que tecleó sus pensamientos en ruso en Google Translate y mostró el teléfono.

“No hay libertad de expresión y encarcelan por los mítines”, decía.

El acuerdo de paz firmado en 1992 entre Transnistria y Moldavia llegó tras una guerra que dejó unos 1000 muertos. Hoy en día, todavía hay algunos marcadores en ambos lados de edificios dañados en la batalla, o paredes salpicadas de munición. La guerra, dijo Iuri Sclifos, de 57 años, que luchó por el bando moldavo, fue un “enorme error”.

“Nadie la quería y no ha salido nada bueno de ella”, dijo.

El objetivo de Moldavia de entrar en la UE añade ahora cierta urgencia a la búsqueda de una salida a las conversaciones sobre el acuerdo, que llevan años estancadas. Mientras que Chipre consiguió entrar en la UE a pesar de una disputa territorial, muchos expertos afirman que Moldavia daría credibilidad a su candidatura a la UE resolviendo un conflicto congelado que incluye tropas rusas. “Sobre todo desde el punto de vista de la seguridad”, dijo Iulian Groza, experto en política exterior, asuntos europeos y buen gobierno y miembro del consejo de seguridad de Moldavia.

Pero el camino hacia la adhesión es largo. La misma semana en que Moldavia solicitó la adhesión a la UE, también lo hizo Georgia, ambas impulsadas por una dramática petición de Ucrania de “adhesión inmediata”. Se suman a una lista de países, entre los que se encuentran Albania y Macedonia del Norte, que llevan años intentando ingresar en el bloque, mientras encuentran la resistencia de Bruselas por considerar que el club de los 27 ya ha admitido a demasiados miembros con corrupción y un débil estado de derecho.

Más de dos tercios de los moldavos apoyan la idea de ingresar en la UE. Pero muchos jóvenes, que crecieron tras el colapso soviético, dicen que su país tiene vulnerabilidades urgentes que un proceso de años no podrá resolver. En Chisinau, la semana pasada, en un moderno estudio de trabajo compartido pagado en parte con fondos del gobierno de Estados Unidos, los empleados de una empresa de criptomonedas se sentaron alrededor de una mesa y hablaron con temor sobre la perspectiva de que la guerra se desborde. En tal escenario, dijeron, las tropas rusas de Transnistria podrían entrar fácilmente en la lucha. Dijeron que el propio ejército de Moldavia es débil y pequeño. Creen que Moldavia podría caer bajo control ruso con una velocidad alarmante.


“Me voy a Londres la semana que viene”, dijo Tudor Cotruta, de 33 años, fundador de la empresa, que afirmó que quería marcharse antes de ser reclutado en una guerra perdida.

Otros dos empleados, Olga Cebotari, de 24 años, y su novio, Liuft, dijeron que también estaban haciendo las maletas.

Había tanta gente con planes de irse que la empresa, en los próximos días, dejaría de ocupar su espacio de trabajo compartido.

“Se puede cortar la tristeza en el aire, es tan espesa”, dijo Cotruta.

Una guerra en Moldavia seguía siendo improbable, dijeron. Pero viendo lo que había sucedido en Ucrania, incluso los resultados de baja probabilidad se sentían ahora como algo contra lo que valía la pena protegerse.

“Es la idea de vivir en un país donde ya no puedes expresarte”, dijo Cebotari. “Eso es lo que más me asusta”.


Fuente The Washington Post

Encuentro de veteranos de Malvinas argentinos y británicos

 Después de dos días en un retiro en Villa Marista de Luján y una misa en la Basílica, finalizó la reunión propiciada por La Fe del Centurión, una asociación civil que asiste a ex combatientes. Por primera vez, veteranos ingleses visitaron regimientos militares argentinos

Hace 40 años, muchos de los que bailan chacarera en medio del salón buscaban matarse unos a los otros. Ayer era la guerra -esa derrota de la humanidad que es la guerra- y ahora, en esos giros a veces torpes y entre risas, la paz maravillosa. Fue sobre el final del primer día del encuentro entre ex combatientes de Malvinas argentinos y británicos. El hielo inicial, si lo hubo, quedó roto en forma definitiva.

La iniciativa de este encuentro fue obra de una asociación civil llamada La Fe del Centurión, laicos católicos que desde hace años, y desde Florencio Varela, asisten a veteranos de guerra y familiares de caídos en el conflicto de 1982. Comenzaron a gestarlo, explica su referente Daniel Doronzoro“cuando fuimos a buscar a Roma la imagen de la Virgen de Luján que el Ejército Argentino llevó a Malvinas y los británicos habían llevado a Inglaterra. El 29 de octubre del 2019 tuvimos el encuentro en Roma con el Papa Francisco. Ellos nos dieron la imagen histórica y nosotros le dimos otra de la virgen de Luján. Y ahí empezó nuestra relación, como grupo de la iglesia, con los británicos”.



Su primer contacto fue con un militar inglés de muy bajo perfil llamado Mike Ross. Fue quien planteó, por primera vez, un encuentro con argentinos. Y que todos participaran de una misa. Consultaron con la embajada británica quién podría ser un interlocutor válido y ellos aconsejaron a Geoffrey Cardozo, el militar inglés que se encargó de enterrar a los soldados argentinos en el cementerio de Darwin y luego fue vital para su identificación. El COVID frenó el impulso inicial. “El año pasado, cuando retomamos los contactos, la idea era hacerlo en las islas -continúa Doronzoro-. Pero había elecciones allá y en Argentina, y el COVID repuntó. Planteamos hacerlo ahora, en marzo, antes del 2 de abril y el 14 de junio, que son fechas sensibles en ambos países. Geoffrey armó la delegación británica y nosotros la argentina”.

El encuentro tuvo lugar en la Villa San José de los Hermanos Maristas, en Luján. Antes de llegar al asado y los bailes, por la mañana hubo una visita a la Catedral Anglicana de Buenos Aires, donde el reverendo Marcelo Centurión fue el anfitrión; y un paso por el Regimiento de Granaderos a Caballo. En la villa, rodeados de un verde magnífico, el espíritu de camaradería se potenció. La intimidad dejó paso a las confesiones, al relato de las experiencias. A lo que sintió cada uno que debía contar de su paso por la guerra. En semicírculo, escuchándose sin interrumpir, desgranaron historias duras, emotivas y reales.

El comodoro Luis Puga, piloto y líder del escuadrón de cazas Dagger, dijo que “yo debía operar desde San Julián (en Santa Cruz) y pelear con los Harriers. Tuve tres misiones en la guerra. Una desde el continente cuando un avión argentino salió sin identificación y creímos que atacaba Puerto Belgrano. Las dos restantes, sobre las islas. La primera atacamos a la fragata Brilliant en San Carlos. Después de la guerra conocí a su comandante y tuvimos una gran relación. Él me contó que fueron alcanzados y tuvo 5 heridos pero ninguna baja. La segunda no tuvimos tanta suerte. El 24 de mayo fuimos interceptados por los Harriers, que derribaron al Teniente Castillo. El capitán Díaz y yo, alcanzados por un misil que disparó Michael Hold, por la gracia de Dios nos pudimos eyectar. Caí al mar y comencé a nadar hacia la costa, adonde llegué luego de unas horas. Allí me reencontré con Díaz. Cuatro días después nos rescataron y llevaron a la base de Santa Cruz, donde operaron a Díaz de una fractura… Hoy es un día para recordar a los 55 caídos de la Fuerza Aérea, hombres como nosotros que cumplían con su deber y supieron, como decía San Martín, desenvainar el sable con valor y envainarlo con honor.“

David Wheen comandó la Compañía Lima que capturó Monte Harriet en la noche del 11 al 12 de junio. En ronda, señaló: “Después de dos semanas de patrullaje encontramos una ruta entre las minas, que nos permitió un ataque silencioso. La primera compañía cruzó la línea y llegó sin ser detectada. Más de mil disparos de artillería nos apoyaron y una cantidad similar de los argentinos cayó sobre nosotros. Solo perdimos dos hombres y tuvimos 26 heridos. Uno de los caídos fue el cabo Lawrence. Se había casado hacía poco tiempo y su mujer estaba embarazada. Susan, su viuda, tuvo una hija que llamó Laura en homenaje al padre que nunca conoció. Hoy, Susan está ciega y vive con su hija y su yerno en Escocia, donde Lawrence está enterrado. Hoy quiero recordarlo a él”.

Pero agregó algo más: “El día de la rendición fui el encargado de manejar a los prisioneros, y cuatro días después fui invitado a cenar por uno ellos y tomamos un vino. Cinco años atrás, invitado por Infobae, estuve con veteranos que estuvieron en Harriet. Tuve uno de los mejores asados de mi vida, acá son muy buenos. El primer veterano de esa cena fue herido en el brazo y la pierna. Y me dijo: ‘Antes de que usted diga nada, quiero decirle lo agradecido que estoy’, me dijo. Le respondí: ‘¿Como es posible si yo te herí que me agradezcas’?. ‘Por la forma en que me llevaron al barco hospital y que me operaron’.

Sergio Schrimer se desempeñaba como Oficial de Arsenales del Regimiento 25 de Sarmiento, Chubut. Fue, seguramente, uno de los primeros militares en conocer la operación para recuperar las islas. “El 26 de marzo al mediodía recibimos la orden del jefe de regimiento de alistarnos para marchar a Malvinas. Tuve 24 horas para tener alistados los medios logísticos del regimiento. Llegamos a Puerto Deseado el 28 y embarcamos en el buque Isla de los Estados. El 2 de abril descargamos los elementos en Malvinas. Nos hicimos cargo de los prisioneros ingleses. Además de lo que llevábamos, luego utilizamos el armamento capturado. El 24 de abril nuestros soldados juraron la bandera en Malvinas que después defenderían. Nos reubicaron en el aeropuerto de Puerto Argentino y resistimos los ataques. El coronel Mohamed Seineldín puso a nuestras posiciones bajo la protección de la imagen de la Virgen de Luján que retornó a nuestro país en 2019 y que hoy está aquí en este encuentro. Recibimos más de 120 toneladas de bombas, fue una de las zonas más batidas. Nuestro Regimiento no tuvo bajas”. Después del 14 de junio, Schrimer estuvo un mes prisionero. “Siempre me trataron con respeto”, asegura.

Helen Parr es la sobrina de Dave Parr, un británico que cayó en Wireless Ridge. “La muerte de mi tío cuatro días antes que terminara la guerra me dejó una impresión muy fuerte. Crecí viendo los efectos que su desaparición tuvo en mis padres y mi abuela, que perdió a su hijo muy joven. En la batalla de Goose Green, fue herido en el estómago. Creyó que moriría allí. Cuando los médicos fueron a verlo encontraron que el proyectil había atravesado su ropa y quedó en su ombligo. Solo fue un raspón. Lo evacuaron y unos días después estaba de vuelta en su unidad. ¿Quería volver? No lo sé. Sabía lo cerca de morir que estuvo, pero que si no volvía a combatir no seguiría en su regimiento. Cuando entró en batalla en Wireless Ridge fue muerto por la artillería británica. Para mi familia fue duro saber eso. Entendí que no había una razon porque la bomba cayó sobre él. Fue solo una casualidad. En la guerra las personas mueren”. Parr escribió un libro llamado “Our boys, the story of a paratrooper” (“Nuestros muchachos, la historia de un paracaidista”), donde deja el número de británicos que fueron llevados a su país desde Malvinas: de los 255 muertos, 174 quedaron en el mar, 14 sepultados en el cementerio militar de San Carlos, 2 permanecen donde cayeron y 64 descansan en Gran Bretaña. Un año más tarde, un cuerpo más fue llevado a Londres.

Alejandro Diego era conscripto en la Marina. En 1982 fue ubicado en Fox Bay, en la Isla Gran Malvinas. “Lo peor fue cuando murió mi compañero Juan Ramón Turano al lado mío, en un ataque naval. Tenía 17 años, era marinero de 1ª. Me había peleado una vez con él y después nos hicimos amigos. Lo mataron a las 2.02 del 26 de mayo. Estuvimos 2 días para enterrarlo, porque no teníamos tiempo. Cuando lo hicimos, le cayó en el cuello y le marcó la cara. Yo le prometí: ‘Te voy a vengar y ahora las Malvinas sí son argentinas porque vos moriste acá’. Ya no tuve miedo a la muerte. Me entregué a Jesus. Cuando terminó la guerra, durante 30 años pensé que no era veterano, creía que un veterano era el que murió o el que mató. Y que no le había cumplido la promesa a Turano. En 2012 fue a las islas. A Turano le hice una cruz en Fox Bay. Geoffrey lo envió a Darwin. Yo no sabia donde estaba su tumba. Pero frente a su cruz sentí que me llamaba. Me tiré con los ojos cerrados. Sentí que se venían los muertos encima. Y de la izquierda, a 7 metros, vi que llegaba Turano diciéndome ‘que haces Diego’... Lo miré y le dije: ‘Juan, no te pude vengar’. Y él me respondió, ‘dejate de joder, vos no tenes que matar a nadie. Yo morí a los 17, vos te vas a morir a los 80″.

James Pollock era Guardia Escocés y luchó en Tumbledown. “En mi regimiento, me tuve que encontrar una mañana con una comandante que tenía fama de ser muy estricto. Yo tenía un perrito, un cocker spaniel que me acompañaba y se quedó afuera de la oficina. También afuera estaba mi camarada Dany White. En un momento apareció otro Guardia con un perro enorme y feroz. Se le soltó y se fue encima de mi perrito. Entonces Dany abrió la puerta de mi comandante, de una patadita metió a mi perro adentro y la cerró. El otro perro se pegó un gran golpe. Imaginé que al ver a mi perro el jefe se iba a enojar. Tuve una mañana difícil, pero desde entonces Dany White fue mi amigo. Murió en Tumbledown y lo extraño. Tomar ese monte tomó ocho horas. Hasta usamos bayonetas. Cuando se hizo de día vimos que algunos de los soldados argentinos capturados tenían heridas de las bayonetas. Nuestros soldados fueron a curarlos. La agresión de la batalla se transformó en compasión. Hemos escuchado aquí muchas historias conmovedoras, que nos recuerdan los horrores de la guerra. Pero no escuchamos nada que tenga que ver con el odio. Y me alegra estar en este momento de reconciliación, porque ni siquiera en 1982 pensé que había odio entre nosotros y los argentinos”.

Héctor Tessey, capitán del Arma de Artillería, recordó también a un camarada. “El 5 de abril de 2019 en el Colegio Militar de la Nación hubo una emotiva ceremonia. Ese día se colocó en un espacio contiguo a la capilla una placa de mármol negro que rezaba Soldado Argentino sólo conocido por Dios. Esa placa fue donada por Laura Dorrego, la viuda del Teniente 1º Alberto Ramos, que hoy descansa identificado en el cementerio de Darwin, en las islas. Ramos egresó como subteniente en 1977. En el momento de la recuperación era oficial instructor. Fue movilizado al grupo de artillería 3, Batería C. Esa batería tuvo tres oficiales: Ramos, el Teniente 1º y yo. Ramos cubrió el puesto de observador adelantado en el Monte Longdon. En la noche del 12 de junio recibi un mensaje radial suyo. Decía ‘fuego de iluminación sobre Longdon. Eso hizo la batería. Su siguiente mensaje fue ‘esto es un infierno, hay ingleses por todos lados, creo que estamos rodeados’. Luego de eso, el eterno silencio radial. El sargento Grenero, su auxiliar, relató que le ordenó replegarse con sus soldados mientras lo cubría con una ametralladora MAG. Fue un oficial ejemplar. Murió con honor”.

Después hubo un sábado con asado, lecciones gauchescas con Jorge Cereseto (”sanmartiniano y subteniente de reserva clase 1942″, aclaró quien además presentó una mesa con distintos trenzados de cuero y platería), la música folclórica de la banda El Grito, danzas autóctonas con Elian Palomo y Julieta Subelza; los bailarines de tango Yanina y Marcos y el canto emotivo de la señora Elisabet Grodzky con Alfredo Montoya al piano, hubo un par de sorpresas: las coplas del enfermero y veterano de Malvinas Anastasio Vilca Condorí y el cuartero de curas ingleses Paul Mason, In Stevenson, David Skillen y Nick Gossell que entonaron Let it be y Alellujah.

El lunes comenzó a las 7 de la mañana con un desayuno compartido. Durante el día hubo doys actividades: una visita al Instituto de Capacitación Especializada Cabo Juan Adolfo Romero de Gendarmería en Mercedes (que en 1982 era el Regimiento de Infantería Mecanizada General Viamonte, que actuó en Malvinas), donde el anfitrión -que llenó de regalos a los invitados de ambas naciones-, el comandante mayor Fabio Alejandro Gordon, y demás jefes de esa fuerza.

Allí se presentó la banda Tambor de Tacuarí del Regimiento de Patricios, que ejecutó los himnos de ambos países y el Trío Héroes, que cantó un tema de su autoría en homenaje a los caídos de Malvinas. Hubo una ofrenda florar que dejaron la enfermera Sue Warner, el Primer Contramaestre Sharky Ward y el Oficial de Arsenales VGM Sergio Schrimer frente al busto del subalférez Guillermo Nasif, mercedino que murió en la guerra de 1982.


Por la noche, hubo una misa en la Basílica de Luján. La celebraron el Obispo Castrense, monseñor Santiago Olivera, y su par británico Paul Mason. Estuvo presente la embajadora Kirsty Hayes. Olivera, en su homilía, señaló: “Al recordar lo que pasó hace 40 años, no nos hace olvidar lo que creemos y esperamos, pero nos hace pensar en los caminos que construyen a futuro un mundo donde el diálogo y el respeto sea lo primero, y el valor que nos rige y marca caminos, y esto supone estar dispuestos hasta la entrega de la propia vida. También en nuestro tiempo, en el mundo y en nuestra propia Patria, tenemos que querer transitar caminos de justicia y de verdad si queremos consolidar una paz duradera”.


Por último, se leyó un documento de consenso, que elaboraron entre los ex combatientes de ambos países, y según los integrantes de La Fe del Centurión llegará hasta la ONU. Dice lo siguiente:

Los veteranos de guerra argentinos y británicos, a partir del lema de nuestro encuentro “la fraternidad es posible”, lo confirmamos al término y expresamos que :

1- Aunque la guerra se definirá cada vez más con tecnología y eso aumentará cada vez más la distancia entre los seres humanos, siempre deberá privilegiarse la persona y el diálogo.

2- En el fragor de la lucha el soldado combate con profesionalismo y amor a su patria, a su unidad, y a sus camaradas. Al terminar los enfrentamientos debe privilegiarse fraternizar entre antiguos enemigos y adversarios. Ese adversario podrá ser tu hermano o tu amigo.

3- Porque conocimos la guerra somos firmes defensores de la vida, de la paz y respetando el diálogo.


Susan Warner, enfermera del buque Uganda que atendió británicos y argentinos, resumió el espíritu del encuentro: “Esta reunión fue muy emocionante. Mostró lo iguales que somos en historias y experiencias. En las pérdidas y el dolor. En seguir adelante con nuestra vida, en casarnos, tener hijos y nietos, en las carreras. Fueron cariñosos, y espero que sea el inicio de más reuniones, de estar en contacto. Esto es paz, es reconciliación. La guerra no ayuda, es mucho el dolor”.

El coronel Geoffrey Cardozo, por su parte, indicó que “vivimos tres días muy fuertes, con discusiones, charlas profundas y duras a veces. Fue mucho el esfuerzo que pusimos para que esto suceda. Nos miramos a los ojos, que a veces dicen más que las palabras. Pero también hemos reído, y fue porque nos conocimos. Para mí, la paz es más que una ausencia de guerra, porque tiene que haber amor para que sea real”.

Por último, el comandante José Ricardo Spadaro, señaló: “A quienes estuvimos aquí nos ratificó que fue una guerra sin odios. Donde hubo enemigos, hoy hay veteranos que rezamos por todos nuestros muertos. Fue un encuentro basado en el respeto recíproco, que ayuda a repensar el humanismo. Pero por lo demás, lo cierto es que las Malvinas siguen siendo argentinas”.


Fuente Infobae

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